Redefinir mi Carrera Profesional: Reflexiones para Crear un Nuevo Rumbo

Hace casi quince años empezaba la universidad; se siente como si apenas ayer estuviera en mi primer día de clases, cuestionándome si había elegido lo correcto. Y es que, para ser sincera, la carrera que elegí no era mi primera opción, aunque había despertado mi curiosidad. La realidad es que, con el paso del tiempo, he descubierto que soy una persona tan multifacética que quizá no me veo haciendo lo mismo durante toda mi vida, pero eso no lo entendería hasta años después. Y volviendo al tema, te contaba que, durante mis primeros años de universidad, mi interés por aprender sobre mi carrera era genuino. No fue hasta tres años después que comencé a cuestionarme si quería dedicar toda mi vida a trabajar en una sola cosa. Y así empieza una búsqueda que, hoy, después de diez años, aún no termina.

Después de mi graduación, incluso antes de ello, conseguí un trabajo. Diría que no era el trabajo de mis sueños, pero estaba emocionada de haber conseguido mi primera oportunidad laboral. Durante años, trabajé en todo lo relacionado con bienes raíces, y aunque debo decir que me encantaba mi trabajo, hace meses comencé a cuestionarme fuertemente el rumbo que mi vida profesional había tomado. Y digo «había tomado» porque parecía que alguien más había tomado control de mi vida profesional, y no me refiero a un tercero, sino a una especie de piloto automático del que no fui consciente hasta que empecé a darme cuenta de que no estaba donde quería. Ya sabes, primero comienzas a sentir cierta flojera de ir a la oficina, quizá llegas tarde con frecuencia, tu salud física y mental comienza a tambalearse, hasta que un día no sabes hacia dónde vas, pero estás seguro de que no estás satisfecho con tu situación actual.

Tras meses de subidas y bajadas emocionales, me he propuesto tomar el control de mi futuro, y empiezo haciendo una lista de los errores y/o aprendizajes con el propósito de reinventar mi vida profesional y encontrar más satisfacción.

Te comparto un poco de ello, con la intención de saber qué más puedo descubrir con la contemplación de mis experiencias personales y también porque escribir siempre ha sido uno de mis intereses. Así que aquí te dejo parte de mis pensamientos:

Moverse no siempre significa avanzar: Pasé años trabajando, caí en la trampa de pensar que ser productiva era lo único que importaba, sin cuestionarme hacia dónde enfocaba mis esfuerzos, sin construir la satisfacción laboral y económica ideal para mí. Moverse no siempre significa avanzar; quizá estás solo conduciendo en círculos.

No dejes que un trabajo horrible defina tu éxito profesional: He trabajado con personas horribles, y por miedo a perder mi falsa estabilidad laboral y creer que no era capaz de conseguir un mejor empleo, acepté trabajar con gente que no compartía mis mismos valores. Ninguna de esas experiencias laborales terminó bien; al contrario, no poner límites en el trabajo solo mermó mi autoconfianza. No siempre podemos cambiar nuestro entorno, pero sí podemos buscar uno mejor.

Te conoces menos de lo que crees: ¿Alguna vez has hecho un ejercicio para entender quién eres realmente? ¿Cuáles son tus fortalezas, tus debilidades, tus aspiraciones? Muchos de nosotros no sabemos con claridad quiénes somos, hacia dónde vamos ni qué necesitamos. Te sorprenderá lo revelador que es reflexionar sobre tu propio camino.

El éxito profesional no debe definir tu valor personal: Por mucho tiempo y secretamente, he basado mi autoestima en quién soy como profesional. No fue hasta el año pasado que mi salud física y mental me hizo ser consciente de mi fragilidad. La creencia de que mi valor personal se basa en un título profesional, prestigio, salario o mi productividad no ha desaparecido por completo, pero hoy reconozco que es una creencia con la que no quiero vivir.

Las carreras profesionales no son lineales: Ya no vivimos en tiempos en los que alguien pasaba toda su vida laborando en una misma empresa. Hoy, las carreras son cada vez más flexibles y dinámicas. Es absurdo pensar que un ser humano, en su infinita complejidad, no quiera explorar nuevas oportunidades, ya sea por necesidad económica, crecimiento personal o porque incluso la propia evolución del mundo laboral así lo exige..

Desarrollarse como persona es una de las claves para alcanzar el éxito profesional: Aunque sé que el éxito profesional es multifactorial, también reconozco que conocer tus fortalezas, áreas de oportunidad y saber qué quieres y hacia dónde vas, te ayuda a identificar y construir las herramientas emocionales para lidiar con los retos profesionales.

Este año me he propuesto aprender más sobre cómo definir y construir una vida profesional satisfactoria. En mi próxima entrada te comparto algunas herramientas que me han servido en este proceso.


Con cariño, Isa.🫰🏽